Entrevista con Alê Souto en su exposición “Hacia Arriba”

Alê Souto en medio de su obra en la exposición "Hacia Arriba".

Fotografías por Roberto G. Contreras, con autorización de Alê Souto.

Hoy hablar de arte contemporáneo nos remite a una serie de movimientos sociales y culturales que surgieron a partir del siglo XX, con aspectos derivados de la conciencia social postguerras, así como de aspectos relacionados con la industria, la manufactura y el comercio, motivo por el cual, las emociones plasmadas por los artistas, buscaron utilizar todos estos sentidos y sentimientos acoplándolos a la realidad y utilizando como medios de comunicación los materiales y soportes que nos brindó la modernidad. En dicho contexto, Alê Souto, un artista brasileño que radica desde hace ya varios años en la Ciudad de México, nos ofrece su visión y perspectiva de lo que implica lo contemporáneo, la realidad social y material en la que nuestra cultura se encuentra inmersa y, sobre todo, su experiencia sobre el urbanismo de las grandes ciudades del mundo, siendo precisamente la Ciudad de México su actual inspiración y fuente de ideas.

Con 10 años de trayectoria artística, Alê Souto presenta en la galería de la Alianza Francesa de San Ángel una colección formada por 18 piezas que reflejan y conmemoran esta década de comunicar y transmitir su camino y apreciación particular del arte dentro del movimiento neoconcretista, para lo cual nos ofreció una entrevista que nos permite entender y apreciar en plenitud su obra.

MaullArte: Alê, mil gracias por permitirnos acompañarte en esta exposición que presentas en la galería de la Alianza Francesa de San Ángel, ¿podrías decirnos qué podemos ver en esta exposición que conmemora tus 10 años de trabajo en las artes plásticas?

Alê Souto: Aquí vas a encontrar obras puntuales, obras seleccionadas de esos 10 años, sobre todo con el material cartón, porque ahora estoy trabajando con todo muy micro, muy chiquito, muy pequeño, porque he comprendido que la totalidad del caos de la ciudad, ya en sí es una obra de arte, como que rebasa la comprensión. Hacer arte en una escala monumental, no llega a ser, sino que lo rebasa, entonces yo opté por ir en otro camino que es el micro, porque yo creo que ahí yo puedo llamar la atención de esas microdinámicas que pasan dentro de la ciudad, para mi es más interesante eso que hacer algo monumental, que la verdad, la ciudad ya trata de hacerlo todo el tiempo, para atraparnos, con la publicidad, con todo eso, entonces yo hago como que el camino reverso, al revés, de esto que llama la atención en los pequeños detalles que luego pasan desapercibidos.

"Portafolio de Alê Souto 2007/17, Obras seleccionadas. Arte público y taller" Ubicado a la entrada de la exposición "Hacia Arriba".
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“Portafolio de Alê Souto 2007/17, Obras seleccionadas. Arte público y taller” Ubicado a la entrada de la exposición “Hacia Arriba”.

Pero aquí vas a encontrar (señalando su portafolio ubicado junto a la mesa del libro de visitas de la exposición) otro momento en el que yo estaba haciendo obras monumentales, como yo andaba en la competencia con la ciudad, entonces tiene que ver mucho con la arquitectura de la ciudad, con los edificios, me apropiaba, me apropio todavía, pero me apropiaba en ese momento más, de los propios elementos de la ciudad, como los coches abandonados, o armaba como estas esculturas que simularan una cuestión de la ciudad.

MA: A ti te llama mucho la atención la parte del urbanismo entonces. Mencionabas que, en aquel entonces, al inicio de tu carrera, estabas compitiendo con la ciudad, por el aspecto monumental, ¿actualmente ya no te sientes en competencia?

AS: Yo siento que, al momento de decidir ir a ese otro camino, hice como un sentido inverso, en el sentido de que, voy a una especie de subterráneo de la ciudad, ¿sabes? Como no que voy en un subterráneo literal, sino más bien como que creo por ejemplo, en ese tipo de visión, tú puedes ver como busco crear otro mundo, un mundo paralelo, agarrando el propio material del reconocible, el cotidiano, para crear ese otro mundo, un mundo poético, que viene de la ciudad, pero ya no es la alegoría de la ciudad, sino es otro giro, porque yo al principio de mi trabajo con el cartón, con todo ese material que es muy presente en la ciudad, en las calles, yo buscaba como sumar a la ciudad, elementos raros, elementos de una puerta, claro, ya estaba una idea de inserir en la ciudad como elementos raros, elementos poéticos, elementos que te dan otra mirada de la realidad, pero estaba como todavía metiendo todo eso en la ciudad y, ahora, como yo considero que el giro fue otro, el giro ahora en ese momento es otro, el giro es agarrar los materiales de la ciudad, pero no regresarlos a la ciudad, sino organizar esos materiales, esas piezas, para que esas piezas todas juntas, sea una especie de ciudad paralela, como una metrópoli paralela.

Ese momento empieza en mi trayectoria en 2011, cuando fui invitado a ir a Nueva York, a Manhattan, a poner una exposición en la galería “FB Gallery”, para una exposición que se llamó “Metrópole Remix”, con la inspiración de un libro de Italo Calvino que se llama “Las ciudades invisibles”. Entonces, en ese momento empecé a recoger cartón de Manhattan y a crear una isla autónoma, como en la novela que es una isla, yo cree una isla hecha de ciudad de cartón y madera con rueditas, entonces me vestí de un personaje y con ese personaje fui llevando mi propia isla, pero ahí va empezando, porque ahí agarro materiales, como pruebas de xilograbado y, empiezo a simular otras metrópolis posibles y con diversos materiales, como cinta canela, o sea, yo tenía una matriz, las pruebas de impresión que salieron y, empecé a intervenir en ellas, las llevé a Nueva York e hice ese performance, con ese momento empiezo a dar ese giro de no llevar a la ciudad mis piezas, sino más bien, como sacar de la ciudad elementos y crear una nueva concepción de la metrópoli, de crear una nueva idea de la metrópoli.

8, 23, 30 (de la serie Totems temporales), 2017, cartón impreso pegado, Alê Souto, exposición "Hacia Arriba".
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8, 23, 30 (de la serie Totems temporales), 2017, cartón impreso pegado, Alê Souto, exposición “Hacia Arriba”.

Y aquí en esta expo, por ejemplo, ahí ya van como de 2011, ya van 6 años, entonces puedes ver en esas esculturas que están ahí que yo llamo “Totems temporales”, desde 2009 vengo trabajando en ellos, tú puedes ver que hay una idea de flechas que van hacia arriba, que así se llama la expo y, por ejemplo, ya no simulan nada, por ejemplo, no es una simulación de un edificio, no es una simulación de nada, es desprenderse de la idea de representación de la ciudad para crear piezas más libres y, que viven en su propio mundo, en su propio territorio. Entonces esos íconos son dislocados de su función original y ahora se presta a una función que está por descubrirse ¿qué función sería esa de un pictograma que ya no indica que hay que apilar cajas? Ya no es eso, sino más bien es otro significado, trascendental, un significado telúrico, trascendental. Yo diría que mi búsqueda es por lo sublime, entonces ahí va todo eso, pero usando el material que es más desechado, tirado a la calle y a la basura, entonces los hombres lo usan como casa, como cobija por la noche, entonces buscar ese sublime casi en la basura, aunque no diría que en la basura pero si en una frontera que está entre lo desechado y la basura, entre lo tirado por así decirlo, entonces todos esos íconos ya están al servicio de otra comprensión, que no es esa comprensión del mundo que conocemos, vienen de ahí pero ya están en otra dimensión. Yo quiero pensar que esa es mi contribución poética.

MA: De hecho, es muy interesante y es muy humanista al mismo tiempo, como manejas la alegoría de llevar aquello que fue desechado y notar que propiamente no es que sea una basura, sino que es algo que en otra perspectiva se vuelve valioso y, como tú dices, sublime.

AS: Si, es que la idea de basura ya es una idea ultrapasada, ya no cabe en este mundo, porque ¿qué es basura y que es utilizable? Todo es utilizable, entonces debe de aprovecharse, pero ¿cómo lo reaprovechas? ¿cómo lo reutilizas? Entonces, esa es mi trinchera que, desde mi quehacer poético, darle ese tratamiento y esa organización de esos materiales y hacer con que eso gane otra vida. Ese es el giro poético, ahí está.

Con alas más fuertes hacia arriba retorna, 2017, impresión fotográfica, Alê Souto, exposición "Hacia Arriba"
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Con alas más fuertes hacia arriba retorna, 2017, impresión fotográfica, Alê Souto, exposición “Hacia Arriba”

Me gusta mucho trabajar con los colores, llama la atención esa pieza que está al fondo (señalando una pieza de la exposición formada por 5 fotografías colocadas al fondo de la sala), ya que mi trabajo básicamente es recolección, resignificación, que nacen de la deriva, entonces aquí cuando se materializa esa expo, que contiene muchas horas de deriva, muchas horas de recolección, muchas horas de resignificación de ese material, entonces ese al fondo, lo empecé ese año a crear situación como frases, utilizando elementos de cajas de cartón, que yo empecé a restablecer una relación con la señora dueña de una tienda de reciclaje, entonces me da la oportunidad de ir ahí y fotografiar todos los días y sacar elementos de cajas que estaban llegando y saliendo, entonces esa pieza forma una frase que dice “con alas… más fuertes… Todos los días… HACIA ARRIBA… RETORNA” y son puros elementos de cajas que no nos damos cuenta en el cotidiano, por la prisa, por todo eso, igual esa pieza que está aquí (señalando otra pieza formada por un conjunto de diapositivas), esos pequeñitos que se llaman “ocultitas” en portugués se llaman “escondidinhos”, son como mensajes ocultos que yo trato de traer a la luz, utilizando los dispositivos de diapositivas, entonces son cosas que están todo el día en nuestro cotidiano, entonces lo que yo hago es traerlas a este otro nivel, traerlas a la exposición que son mensajes ocultos que nos dicen algo, que nos comunican, entonces tienes ahí un montón de cosas, lo que me gusta igual es que estos elementos sean reconocibles, que poco a poco te vas dando cuenta de que uno lo tiene en su archivo mental esa tipografía, yo tengo en mi archivo mental ese color, entonces para mí esta exposición es hacer que la gente camine conmigo por esas derivas y por esa recolección del material, como hacer que la gente camine por caminos que yo tracé mientras construía esas piezas, porque es un trabajo básicamente de deriva.

Escondidinhos, 2017, cartón impreso y display de slides, Alê Souto, exposición "Hacia Arriba".
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Escondidinhos, 2017, cartón impreso y display de slides, Alê Souto, exposición “Hacia Arriba”.

MA: Es más o menos a la deriva, pero, por ejemplo, yo noto que siempre hay un sentido, visto desde este ángulo (nos encontramos viendo el ángulo que se nota en la fotografía), da totalmente el sentido del título de tu exposición, que es “Hacia arriba”.

AS: Si, siempre está presente la estructura de la flecha, que es como esa estructura que te invita a mirar hacia el cielo. Yunuén escribió algo muy bonito en el texto crítico, que dice: “arriba está el cielo, arriba va la bolsa de valores, arriba está el ánimo cuando estamos en comunidad y hacia arriba flota lo que es ligero”. Entonces yo busco ser muy positivo, que yo pienso que, si diariamente tenemos dosis de estadísticas, de noticias que nos hacen deprimirnos y todo eso, entonces creo que, como artista, me gusta mucho que mi labor sea una labor positiva. Me gusta mucho la filosofía rastafari, por ejemplo, que dice siempre “positive vibration”, entonces como ese mensaje de trascendencia del sublime, que siempre ha estado en el arte, desde la pintura clásica, después de que la pintura se despega de la iglesia y todos esos pintores buscan llevar al sublime los personajes del cotidiano, hasta gente muy pobre, como Van Gogh en “Los comedores de papas”. Van Gogh era un artista que siempre estaba retratando personajes del cotidiano, que eran gente común, para llevarlas a otro estatus. Yo pienso que, mi labor en el arte sigue conectada a esa tradición.

MA: Yo noto mucho de lo que se conoce como neoconcretismo en tu obra ¿tu consideras que podría ser una forma de expresar el neoconcretismo en otra área que sería el costumbrismo?

AS: De entrada, el neoconcretismo es para mi la leche que he tomado toda mi vida desde que nací, porque es muy fuerte la presencia del arte neoconcretista en Río de Janeiro, ahí nace, entonces yo soy un heredero total del arte neoconcretista y pienso que la contribución del neoconcretismo es precisamente esa, aportar al arte esa visión de lo que está dado como común o como cotidiano y que eso, los materiales que no son nobles, entonces ese modus operandi para mi es muy importante. Y estar en México haciendo ese trabajo con las referencias del arte neoconcretista, es más que aportar, afirmarme aquí con esa dinámica poética, e igual enseñar parte de la cultura en la que yo nací y que aprendí desde siempre.

Ahora sí, como que la gente ya conoce mucho del neoconcretismo, pero sigue muy misterioso todavía, como que hay muchas preguntas sobre qué es el neoconcretismo, entonces ya sería como muy arriesgado decir que soy neoconcretista, porque el momento del movimiento neoconcretismo ha pasado, fue en los años 60 – 70, entonces tengo la tradición del neoconcretismo pero igual tengo la tradición del arte povera, la tradición del arte de los happenings, entonces por ahí va, pero si, lo que tu me preguntas del costumbrismo, yo diría que las dos cosas funcionan juntas, no hay que suplantar una cosa con la otra, yo creo que el neoconcretismo tiene mucho de la tradición. Bueno, hay quien dice que la pintura está muerta, pero a la vez seguía como utilizando el color puro, muy utilizada por Malévich, pero seguía pintando, entonces, las dos cosas coexisten juntas de forma multicultural.

“Toys”, 2017, Alê Souto, xilograbado intervenido con acuarela, exposición “Hacia Arriba”.
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“Toys”, 2017, Alê Souto, xilograbado intervenido con acuarela, exposición “Hacia Arriba”.

MA: Y hablando de pintura, me llama mucho la atención aquella pieza (señalando hacia un grabado que resalta por lo vivo de los colores y que se aprecia en la fotografía), ahorita, como lo mencionas, hay quienes dicen que la pintura ya se encuentra muerta, pero a final de cuentas, el arte no puede dejar de lado a la pintura nunca, y me gusta mucho esta pieza que me parece que se llama “Juguetes” o “Toys”, ¿cómo es que tomas la pintura para plasmarla de esta manera?

AS: Puedes ver que la expo es muy cromática, tiene mucho color. Como te mencionaba, en el neoconcretismo la presencia del color, sobre todo el color puro, el color que viene de la industria, es muy presente, ya que el neoconcretismo es un movimiento postindustrial, que utiliza las superficies pintadas con colores planos.

Ese grabado está hecho en un taller aquí en México, como puedes ver, ya tiene mucha influencia de México, por llegar a la comprensión de que estando en México es imposible no hacer grabado, ya que te involucras igual en la otra dinámica, para mi es muy importante ese equilibrio entre las escuelas, traer el referente del neoconcretismo y a la vez traer del povera, a la vez traigo de otros movimientos del arte y llegando a México la gráfica es algo muy muy fuerte, pero si tu percibes ahí, ves ese grabado y ves que yo sigo trabajando con una dinámica muy experimental que viene del arte neoconcretista, entonces tu ves, es un xilograbado con fondo naranja, pero ese fondo naranja es acuarela y es hecho a mano, entonces para mi es muy interesante, porque cuando hablé con el grabador, cuando estaba haciendo el tiraje, le dije: “¿cómo solucionamos?”, ya que tenía la parte del rojo, pero había otra idea, ya que el cromatismo siempre va trabajando así, yo muy raramente concibo todo en negro, el grabado por ejemplo, de entrada, decir “lo imprimimos en negro sobre papel blanco” y yo así no puedo, tengo una adicción por el juego con los cromatismos que vienen mucho de mi tradición neoconcreta, por eso precisamente me cuesta mucho jugar solo con el negro, porque yo vengo de un estilo muy del encuentro cromático que es lo que me llena. Entonces ya que llego a la resolución del rojo, entonces mi amigo que está haciendo el tiraje más o menos tradicional aunque no tanto pero que sigue muy arraigado a la tradición del grabado, me dice: “tenemos que hacer un linóleo para hacer el fondo”, y yo con esa tradición neoconcreta le digo que es un ataque a la pieza pero más directo, ya que yo no tengo tanto ese proceso de llevar semanas haciendo el linóleo, ya que aunque puedo hacer el linóleo, yo tengo que aplicar alguna otra cosa que me va a dar un resultado tan bueno en cuanto al linóleo pero la idea no es que sea tan buena pero es que aporte alguna otra técnica que no sea la tradicional. Yo en ese punto me gusta mucho jugar, me gusta mucho trabajar con la tradición del grabado mexicano, por ejemplo, pero aplicar acuarela ahí, como las acuarela “Acuarel”, que viene líquida, que es un material, que como no es noble, que la gente compra para trabajos más rápidos, entonces yo tengo esa dinámica que es apropiarme de los elementos del cotidiano tanto del material como estructural, como que están interactuando el grabado tradicional básico pero ya estoy aportando otro tipo de modus operandi, otro tipo de quehacer. A mí me interesa mucho entrar en el grabado y todo, pero aportando algo de mi práctica, que es el neoconcretismo, que es apropiarse de las cosas y agarrarlas y ¡pum! ¡Ya rápido!

MA: ¿Vendría siendo más o menos similar a la técnica que utilizaste en las obras de Consumo, Consumido y Consumado que fue precisamente gracias a la que te conocimos y que pudimos ver en Casa Lamm?

AS: Bueno, ahí el fondo es el cartón, pero no está el material cartón, es un monotipo con cartón y luego una aplicación de esténcil con aerosol, con la superficie de cartón corrugado, e igual ahí está la mezcla de técnicas, fue hecho en el mismo lugar que se llama “La Buena Estrella”, está en la colonia San Rafael, la cual les recomiendo visitar, ya que ellos son mis amigos que me dan soporte técnico en grabado. Igual en esos tres grabados, está la idea de mezclar técnicas y, Consumo, Consumido y Consumado es un fragmento de la letra de una música de un gran amigo que es Marcelo Yuka, quien en su momento dice: “Consumo, consumido y consumado”, y ya lo plasmé en aquella pieza, es un gran amigo y muy buen compositor. Ahí en esas piezas, como pueden ver, hay un cráneo o una calavera y están como en el caso de estas esculturas (señalando algunas de las piezas de la exposición), que salen del cráneo flechas, señales de frágil, como si adentro de nosotros mismos tuviéramos esos referentes postindustriales en la cabeza, y si lo tenemos, es como hacer que eso se vuelva visible, por referencias que traemos ya de ese mundo postindustrial que es muy marcado por esos íconos, entonces ahí el mismo tipo, el que consume es consumido, nosotros mismos que consumimos vamos en una carrera al apocalipsis, como que vamos consumiendo y al mismo tiempo nos vamos gastando, y el ser consumado es el resultado de ese proceso de que consumimos y con ese mismo consumo somos consumidos y se consuma todo en esa acción de consumir al infinito. Me gustó mucho hacer esa pieza, me gustó mucho trabajar el color, el cromatismo, es como un juego cromático que agarra la retina.

MA: De hecho, ha sido una de las piezas que más ha gustado dentro de lo que hemos publicado en Instagram y gracias a esas piezas fue que logramos tener el contacto contigo.

AS: Que gusto que pudieron venir a ver, me da mucho gusto y estoy muy contento, no de cerrar pero si de concluir ese ciclo de 10 años, en los que tuve que desplazarme de mi país de origen, llegar a México con toda la tradición del arte mexicano, del grabado, la pintura y posicionarme aquí, desde la dinámica del neoconcretismo que es todos los materiales cotidianos, no nobles, y luego la gente veía así antes, ya que como te digo, antes no era tan conocido, hace como 3 o 4 años, empezar a conocer pero antes no era conocido, entonces costó hacer que la gente conociera el valor de esa poética. Entonces sí, estoy muy contento de en esos 10 años haber logrado acercar esa poética de mi país de origen a este país en el que decidí vivir, ya que tampoco me gustaría cambiar mi modo de trabajo.

Y logré adaptarme, entrar a la escuela del grabado, pero aportando mi modus operandi, mi modo de hacer, la cuestión de lo que traigo en un trabajo de diseño, eso me pone muy contento.

MA: ¿Qué es lo que más te ha gustado de la Ciudad de México en este tiempo en el que has vivido en ella para que formara parte de la inspiración a tu obra?

AS: Lo que me gusta mucho de aquí en la Ciudad de México es que hay lugares, hay pequeños rincones que guardan una tradición de pueblos originales, adentro de una ciudad super cosmopolita, entonces puedes agarrar las capas de cultura que existen en la Ciudad de México, eso me encanta; puedes acceder a esas capas pudiendo agarrar algo de los años 80, puedes agarrar algo del periodo prehispánico, pasar al centro de San Ángel, estás en el periodo colonial, te pasas al Templo Mayor, o si vas a Santa Fe, entonces tienes muchos tiempos ahí en la misma ciudad, entonces eso me encanta. Y por ejemplo, eso en Río de Janeiro igual hay, pero es más joven, aunque tenemos un mismo tiempo de colonización Brasil y México, pero en Brasil fue borrado toda la historia preportuguesa, fue borradísima, ya no conocemos mucho, conocemos las leyendas y las tradiciones orales, pero visualmente no y yo trabajo mucho conceptualmente y visualmente, pero lo visual es muy importante para mi tener ese acceso temporal y la Ciudad de México me proporciona eso, que me llamó mucho la atención desde mi primera vez acá. A veces es un poquito molesto estar en el Metrobús y el tráfico, pero es una ciudad que me sigue aportando mucho material a mi investigación.

Hibridograma, 2017, Alê Souto, cartón impreso y papel color plus, exposición "Hacia Arriba".
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Hibridograma, 2017, Alê Souto, cartón impreso y papel color plus, exposición “Hacia Arriba”.

Porque por ejemplo, yo trabajo mucho con los materiales de ese momento histórico, pero igual, claro que siempre tenemos un trasfondo anterior, como un ADN ancestral que nos está llamando, así que por ejemplo esas piezas y esas esculturas, yo les llamo tótems temporales, sabes como lo son antiguos tótems son como las esculturas primitivas de los indios americanos, aunque todas las culturas primitivas han tenido tótems, como lo es Egipto y todo, entonces a mi me encanta conectar eso, los tiempos, y estar en México a mi me proporciona eso, como ir al Templo Mayor y ver una escultura, como puedo ver a la escultura de Tláloc afuera del Museo Nacional de Antropología e Historia, o veo a la Coatlicue, o veo esas estructuras totémicas, luego me desplazo a Santa Fe y veo los edificios con esa idea totémica que se conecta ahí desde la antigüedad hasta el contemporáneo. Por ejemplo, yo considero que esos tótems ganaron mucha fuerza en México, por ejemplo, y entonces esos collages se pueden considerar también como estructuras totémicas, claro que no son tridimensionales, son bidimensionales, así como en el grabado, por ejemplo, que es una representación gráfica de un tótem, que podemos ver que está flotando como una onda telúrica, como que es llevar esos tótems temporales – atemporales a ese universo imaginativo.

MA: Y hablando de tiempo ¿cómo ves tu futuro de aquí a los próximos 10 años? ¿qué es lo que te gustaría innovar o hacer que no has hecho en estos 10 años?

AS: Qué difícil, es muy misteriosa esa cosa del camino, por ejemplo, yo cuando empecé, te he enseñado el portafolio que traigo, empecé haciendo cosas muy grandes, monumentales; era un chico recién salido de la periferia de Río de Janeiro, donde la existencia del arte contemporáneo es nulo, no tenía referentes en mi barrio o en mi colonia, entonces empecé a hacer cosas muy grandes porque tenía esa necesidad de enseñar a la gente que yo tenía esa capacidad de hacer cosas grandes, de poder hacer cosas más grandes que yo, esa podría ser la afirmación de la obra de arte, que es más grande que tú, entonces afirmarme a partir de esas obras, de esas piezas, ya después con el tiempo, ya que hice una expo en Mérida, donde me dieron una sala ya en un museo que fueron como 800 metros cuadrados para poner apenas cuatro piezas, que fueron como 2 toneladas de cartón, después de ahí con los años fui haciendo otras cosas y regresé a esa microconstrucción donde bajé la escala hasta llegar a esto. Puede ser que en otros 10 años, después de llegar a esto me den ganas de regresar a hacer cosas monumentales otra vez, o que baje todavía más la escala, que haga cosas cada vez más chiquitas; de hecho tengo una pieza que no está aquí, está en mi estudio, que es una esculturita como un tótem, pero trae una lupa, una lente de aumento, donde tu puedes ver una esculturita que mide como un centímetro por un centímetro, apenas empecé a eso, de ahí me gustó mucho pero como todavía estoy en un proceso con esas piezas, solo hice esa, en ese momento tengo ese prototipo, pero puede ser que ese sea un camino, de hacer cada vez cosas más micros. Eso me gusta porque, por ejemplo, sería muy contradictorio que yo trabajando sobre todo con ese material que es el cartón que es desechable, aportara más materiales al mundo.

Yo veo más sentido que la dinámica sea reversa, ya que el sistema del capitalismo va con cajas de pizza “Domino’s”, caja de pizza “No sé qué”, entonces ya todo viene en caja. Es una mirada como ser humano, una mirada ética, yo veo interesante la idea de hacer cosas cada vez más chiquitas, que sean como detallitos, que sean como quimeras, y me gusta mucho la idea de la quimera que es como algo sublime, condensado en el ámbar que lleva años para condensarse el ámbar, o una escama de pescado, que trae ahí el ADN de toda la humanidad, entonces eso me llama mucho la atención, más que hacer cosas muy grandes, sería ir a ese camino de micro, micro, micro, micro y micro. Se ve muy difícil, pero ya hay un camino para ello, entonces puede ser eso.

Algo que me gusta mucho es la práctica multidisciplinaria y multicultural, entonces yo aprendo mucho con muchas cosas, dando clases igual de portugués, hago un montón de cosas ahí y a mí me gusta igual como mezclar las prácticas. Pienso que entonces puede ser un camino siempre para un futuro, sea como una mezcla de disciplinas, como te decía, del grabado, como siempre estar buscando cosas que otra persona no ha hecho, para aportar algo a ese mundo desde mi perspectiva, dejar huella.

MA: En el caso de lo que son, el resto de los artistas, obviamente muchos otros artistas vienen y observan tu obra ¿qué es lo que te gustaría decir que dejaste de huella en ellos?

AS: Es una cosa que lleva tiempo, dicen que un artista no es reconocido en su tiempo, entonces hay quien dice que es una idea de que es una idea ultrapasada y otros dicen que no. Yo creo que lo más importante es hacer y que eso quede ahí. Igual yo creo en la espiritualidad y filosofía del taoísmo, que es la teoría del camino, entonces el Tao dice que “el camino se hace, el camino real no se puede escribir, cuando escribes sobre el camino el camino ya se deshizo”, entonces yo creo que eso sólo lo vamos a saber después, a mi me toca hacer, corresponder a ese lado creativo a ese valor yang, que es el creativo en la producción, y justo en el tema productivo, se hace haciendo mi obra de arte, se hace comunicándome con la gente, yo creo que eso es lo más importante, porque no me preocupo mucho por lo que la gente va a pensar, me preocupo en hacer y en hacer muy bien hecho, tratar de hacer las cosas bien, y como dicen, el reconocimiento creo que llega porque hay un sentido de lo que es la estructura del arte, que comunica con esos otros artistas, entonces la comunicación es por muchas vías y, es muy complicado saber qué vías toco a otro artista, o toco a cualquier persona.

N° 16 (detalle), 2017, Alê Souto, cartón impreso pegado y cemento, exposición "Hacia Arriba".
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N° 16 (detalle), 2017, Alê Souto, cartón impreso pegado y cemento, exposición “Hacia Arriba”.

A mi tampoco me gusta mucho pensar que yo estoy hablando para artistas, mi obra es muy abierta, creo que depende mucho de un referente de crecer en la periferia, mi dinámica es muy franca de trabajar con los materiales, que viene de una cosa que en portugués se llama “gambiarra” que sería aquí como ese modo de hacer las cosas con lo que no hay o hacer las cosas desde la imposibilidad (también se puede definir como “el talento para hacer algo grande a partir de casi nada”), y eso para mi fue muy definitivo en mí formación como persona y como artista, yo crecí en un lugar donde la gente no tenía las cosas, tenían que crear sus propias herramientas, entonces esas culturas que son ese cartón, ese cemento, cajas de iPhone, son cosas que están ahí y claro, tratar de darles un buen acabado, darles un buen tratamiento. Es respetar esos materiales, entonces mucha gente dice y hablan del arte, del arte contemporáneo pero, mucha gente se olvida que la gran cereza de ese pastel es la poética, en todo está la poética, entonces yo me despegué mucho de la idea del arte contemporáneo o del artista como un fabricante de subjetividades y conceptos, para agarrarme de la idea de ser un protagonista de las poéticas que ya existen en las cosas y que organizar esa poética es ingenio que es lo que yo busco, más que buscar el concepto del arte contemporáneo o buscar el quehacer que trasciende el arte contemporáneo, es buscar ambos, que finalmente es un quehacer que habita entre el material y el sujeto.

La dinámica poética que se establece entre el que encuentra un material y le da resignificación, y eso no está sólo en el arte, está en todo. Yo crecí viendo a gente hacer gafas con alambre y con acetato de color, o ver gente haciendo sus banquitos para sentarse afuera de la casa con las maderas que sobraban de la construcción que se acabó, entonces quedaba un lado verde y otro lado azul, porque el tipo pintó y más con cemento, entonces esas construcciones estéticas del cotidiano que se establece con la conexión poética entre el material y el sujeto, muchas veces por la necesidad, esa es mi guía de actuar, entonces el proceso del arte que se da en las escuelas de arte, la pintura y todo, claro, traje todo eso en encuentro con eso que había visto toda mi vida.

Hacia arriba, 2017, Alê Souto, cartón impreso pegado y cemento, exposición "Hacia Arriba".
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Hacia arriba, 2017, Alê Souto, cartón impreso pegado y cemento, exposición “Hacia Arriba”.

Mi arte es un arte de comunicación general, pienso en conectar en general, me gusta que mis piezas sean superabiertas, que puedas llegar aquí y puedas leer aunque tu no sepas ni quien fue Picasso o quien fue un artista superconocido, pero que tu puedas leer la pieza, porque para mi si el arte no comunica, es un instrumento de élite y de poder que solo sirve para manipular gente, y para mí que yo vengo de otra historia, de otro lugar, entonces yo busco hacer con quien asociarme y dar con eso mi comunicación con el mundo, y cubrir la posibilidad de comunicarme con el mundo por la vía del arte contemporáneo, pero igual yo ya he descubierto por esa vía que te digo de apropiarse de los materiales cotidianos, hacer que la gente “gambiarra”, entonces yo, me cuesta mucho, no puedo, la verdad me cuesta hacer algo que necesites un texto superhermético o una investigación que está en archivos, para mí, mi obra es desde mi concepción lo que he aprendido en la vida de comunicar desde la abuelita hasta un niño, todos, porque si no ¿de qué sirve?

MA: Bueno, muchas gracias, fue muy agradable tu plática, de parte del público de MaullArte te agradecemos el tiempo para esta entrevista.

Como pueden ver, la obra de Alê Souto es una obra transparente, sin complicaciones, pero llena de un gran sentimiento y sensibilidad por los detalles que vuelven de este mundo un lugar especial. Su apreciación del urbanismo es la que trasciende llegando hacia arriba de la esencia artística pasando por los corazones de los espectadores que podrán sentirse llenos de la positividad de este artista. Su obra la pueden apreciar hasta el día 7 de diciembre en la galería de la Alianza Francesa campus San Ángel, ubicada en la calle de San Luis Potosí número 26, en la colonia Chimalistac de la delegación Álvaro Obregón de la Ciudad de México con entrada libre en los horarios de la galería.

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